
En un sector donde la presión de los plazos y la rotación de personas son una constante, nuestro Responsable en Seguridad y Salud Vicente Sais defiende que la prevención no es un coste, sino un motor potente y silencioso de la eficiencia. Conversamos con él sobre los innegociables de la seguridad, el efecto contagio de la cultura preventiva y por qué saltarse un protocolo para ganar tiempo es, siempre, una mala idea.
Pregunta: ¿Alguna vez has tenido que parar en este grupo empresarial una operativa porque había un riesgo de seguridad?
Respuesta: No. Desde que estoy en el Grupo Improving Logistics, jamás hemos tenido una situación de riesgo que nos haya obligado a detener una operativa. Es algo para lo que trabajamos constantemente: que la gente no se lesione, que no haya accidentes y por tanto que las operativas no se vean afectadas por cuestiones de seguridad.
P: Más de setecientas personas, decenas de naves, operativas muy distintas. ¿Hay algo innegociable que sea común a todas?
R: A mí me gusta hablar de seguridad, pero sobre todo de prevención. Esa es la palabra clave y en prevención no hay margen de negociación. No podemos ser laxos en la aplicación de la normativa, ni permisivos con los procedimientos de trabajo seguro, ni tolerantes con el no uso de los equipos de protección individual. Lo que está en juego es la seguridad de las instalaciones, la del producto, pero sobre todo la de las personas. ¿Cómo negocias eso? Es un papel duro, pero es en beneficio de todos.
“Cuando empiezas a hacer pequeñas concesiones en seguridad, al final acaban ocurriendo desgracias.”
P: En los arranques de nuevas operativas hay presión máxima: plazos cortos, gente nueva, procesos sin asentar. ¿También es una prueba para la seguridad?
Cada vez que se inicia una nueva operativa es un reto nuevo, un examen. Lo primero que hacemos es evaluar las instalaciones: dónde se va a trabajar, qué tipo de actividad se va a realizar, qué funciones van a desempeñar las personas, qué equipamientos van a necesitar. A partir de ahí, hacemos evaluaciones de riesgos, dotamos de los equipos de protección y formamos en seguridad antes de arrancar. Y estamos presentes en el inicio para ver cómo funciona realmente la actividad. En este punto cabe hacer una especial mención a los directores logísticos, coordinadores y jefes de equipo, los cuales tienen un papel muy relevante en la aplicación y seguimiento de los procedimientos de trabajo seguro. Su compromiso con la prevención y la colaboración con el área de Seguridad y Salud es absolutamente necesaria y fundamental.

P: ¿Qué le dices a alguien que tiene la tentación de saltarse un protocolo para ir más rápido?
Que se equivoca. Saltarse un protocolo de seguridad para ganar tiempo es totalmente contradictorio: es como conducir a doscientos kilómetros por hora pensando que llegarás antes. A lo mejor no llegas.
“Las consecuencias de un accidente nunca compensarán el poco tiempo que crees haber ganado.”
P: Hay empresas donde la seguridad la gestiona alguien con muchas otras responsabilidades. ¿Qué capacidad real tenéis en el Grupo Improving Logistics para actuar?
Aquí me considero afortunado. Contamos con el compromiso de la dirección del Grupo, y eso es fundamental. Ahora mismo el área de Seguridad y Salud la componemos cuatro personas: tres técnicos superiores en Prevención de Riesgos Laborales y yo como responsable del área. Además, contamos con un Servicio de Prevención Ajeno para cubrir la parte médica y técnica especializada. Pero insisto: la prevención la hacemos todos.
P: ¿La seguridad frena la productividad?
Justo es al contrario. Un entorno seguro, limpio, ordenado y bien señalizado hace que todo el proceso sea más eficiente: evitas riesgos, evitas caídas, se optimizan los tiempos. Productividad y seguridad tienen que ir de la mano. De hecho, cuanto más seguridad, más productividad.
P: Una persona que acaba de entrar a trabajar, ¿cuánto tarda en interiorizar la cultura de la prevención?
La inmersión en seguridad es inmediata. Una persona entra hoy, ya hace hoy su formación inicial, ya lleva sus EPIs, ya se le explican los protocolos. No existe un período de gracia. A partir de ahí, cuánto tarda en interiorizarlo de verdad depende de cada persona. Pero hay un factor clave: esto se contagia. Si tu entorno trabaja de forma segura, acabas haciéndolo también. Y si alguien intenta saltarse cualquier norma de seguridad, sus propios compañeros le corrigen. Esa es la cultura que queremos construir.
“Esto se contagia. Si tu entorno trabaja de forma segura, acabas haciéndolo también.”
P: Los protocolos, ¿son los mismos en Improving Logistics y en el Centro Especial de Empleo Waycess?
Sí. Los protocolos van vinculados a la actividad, no a la empresa. Waycess, como Centro Especial de Empleo, tiene actividades específicas que requieren sus propias evaluaciones de riesgo. Pero el nivel de exigencia en seguridad es exactamente el mismo. La rigurosidad se basa en eso: todo el mundo debe tener el mismo nivel de protección, sin excepciones.

P: Estáis creciendo muy rápido. ¿Cómo mantenéis el control de la seguridad?
Con dos herramientas principales: proximidad y comunicación. Realizamos auditorías de seguridad, estamos presentes en las operativas y mantenemos un canal siempre abierto para que cualquier persona que detecte una situación de riesgo nos lo comunique de inmediato. La capacidad de reacción rápida es clave.
P: Si el director de Operaciones de un cliente potencial te estuviera escuchando, ¿qué le dirías sobre vuestra gestión de la seguridad?
Que la seguridad de las instalaciones y de las personas no es negociable. Y eso implica directamente que la seguridad de su producto tampoco lo es. Trabajar en un entorno seguro y eficiente es trabajar en un entorno de calidad. Cuando un cliente deposita en nosotros su mercancía, no solo la tratamos: la cuidamos. Eso es una garantía. Y en función del tipo de producto, aplicaremos los protocolos específicos que correspondan, con las herramientas y maquinaria adecuadas, para que el proceso sea lo más seguro y lo más eficiente posible.
P: Antes de acabar, ¿cuál es la parte más compleja de tu trabajo?
Crear en las personas una cultura preventiva. Influir en su actitud. Crear el compromiso con la Prevención es lo más difícil pero a su vez es lo más importante. Podemos tener unas instalaciones hiper seguras y unos procedimientos impecables, pero si la actitud no está ahí también, lo anterior sirve de poco. Y esa parte depende de cómo llegas a cada persona, de escucharla, de hacerla partícipe. Cuando ya has creado un entorno donde hay una motivación preventiva real, lo otro es muchísimo más sencillo y ese es el objetivo que perseguimos».






